Cada palabra tuya... cada gesto... cada risa.
Cada caricia... cada beso...
Son un tesoro invaluable para mi. Un triunfo inmenso, colosal... grandioso.
Este tesoro guarda muchos misterios. Cuando el poseedor se acerca... se siente envuelto en una sensación nunca antes experimentada. Resulta todo tan extraño... pero tan hermoso, que el dueño del tesoro cada día quiere más a su tesoro y no lo cambiaría por nada.
El tesoro encanta... brilla... ilumina la vida del dueño.
Es único y exclusivo, capaz de sacarle una sonrisa al poseedor al instante... solo necesita brillar con fuerza y ya está... es irresistible.
Tesoros como este, no hay en cualquier parte.
Quien encuentra este tesoro sabe de ello... razón por la cual guarda una felicidad digna del hallazgo. Una intensa búsqueda que da abundante fruto.
La reliquia, a su vez, se siente valorada como nunca, esto le otorga el poder de influir sobre su dueño, lo hace enormemente feliz.
Finalmente, este dueño, al ver esto, dice: Hay muchos anexos que no están completos. Es necesario firmalos...
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lunes, 14 de diciembre de 2009
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2 comentarios:
ese tesoro se aprecia mucho más cuando cuesta conseguirlo, cuando se obtiene por nuestros propios méritos.
Qué maravilla tener un tesoro que valorar y cuidar hasta que éste decida partir en busqueda de otro dueño...
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